Por Sabrina Serer
Neuquén siempre fue una provincia con identidad propia. Pero la irrupción de Vaca Muerta como activo geopolítico global la colocó en una posición inédita: negociar de igual a igual con el poder central y con inversores internacionales simultáneamente.
La oportunidad y sus riesgos
El nuevo mapa del poder energético argentino tiene a Neuquén en el centro. Eso es una oportunidad extraordinaria, pero también un riesgo: las provincias con recursos estratégicos suelen convertirse en campos de disputa entre intereses que no siempre coinciden con el bienestar de su población.
La gobernanza estratégica provincial requiere hoy capacidades institucionales que van mucho más allá de la administración tradicional: negociación con actores globales, monitoreo ambiental, distribución equitativa de la renta y planificación de largo plazo.