Por Sabrina Serer

Cada femicidio es un fracaso del Estado. No en términos abstractos: en términos concretos de políticas que no llegaron, de recursos que no se asignaron, de instituciones que no funcionaron.

La violencia de género como problema de gobernanza

En Neuquén, como en toda Argentina, la violencia de género requiere una respuesta integral que el MGI puede ayudar a estructurar: desde la prevención —con políticas de educación y cultura— hasta la atención de las víctimas y la sanción de los agresores.

Convertir el dolor en política pública efectiva es posible. Requiere voluntad política, recursos asignados, equipos capacitados y sistemas de monitoreo que permitan saber si las políticas están funcionando. Eso es gobernanza con perspectiva de género en la práctica.